Retorno al edén

Retorno al edén

Vanessa García-Osuna for Tendencias del Mercado del Arte - December 2017

Andy Warhol lo fichó cuando tenía 15 años y su estilo teatral y voluptuoso lo convertiría en uno de los fotógrafos más influyentes de las últimas décadas.

David LaChapelle (Fairfield, Connecticut, 1963) siempre supo que quería ser artista. Fue su madre, fotógrafa aficionada, quién le enseñó los primeros rudimentos para manejar una cámara. Niño tímido y sensible, en el colegio para huir de los matones se escondía en el aula de arte durante los largos recreos después de la comida; allí hizo sus primeros experimentos manipulando negativos. Con 15 años decidió abandonar el instituto y se marchó a Nueva York. Su primer destino fue el mítico Studio 54 donde trabajó de camarero y conoció a quien sería su gran mentor, Andy Warhol. Sin embargo, una urbe como la Gran Manzana podía ser temible para un chaval que apenas había entrado en la adolescencia, por lo que su padre fue a buscarlo y lo matriculó en una academia de arte en Carolina del Norte donde se enamoraría definitivamente de la fotografía.

Regresaría a Nueva York a los 18 años, justo cuando estaban emergiendo nuevas estrellas como Keith Haring y Jean-Michel Basquiat, y se convertiría en uno de los rostros más conocidos del East Village. Pronto se hizo un nombre por sus imágenes epicúreas de colores saturados que le abrirían las puertas de cabeceras como Vogue, Vanity Fair y Rolling Stone.